Una reflexión en el Día Mundial de la Ciencia al servicio de la Paz y el Desarrollo

Un año más se hace necesario recordar lo importante que es la ciencia en nuestras vidas. En el día a día de nuestras sociedades del siglo XXI, estemos en donde estemos, dentro de este hermoso planeta azul en el que no hay lugar para esconderse.

Los últimos datos obtenidos por la ciencia sobre las previsiones de futuro, ahora que enfrentamos la emergencia climática que nosotras mismas hemos provocado, nos indican que injustamente será África el continente más afectado por este fenómeno en el corto plazo.

Ayer mismo, Melita Steele directora para África de Greenpeace instaba a los gobiernos del continente argumentando: «La ciencia demuestra que no son naturales los desastres que azotan nuestro continente. Una crisis provocada por el hombre requiere una solución creada por el hombre», y les sugiere declarar «una emergencia climática» para preservar un «futuro colectivo».

Por ello, desde EQUO Extremadura queremos insistir en la necesidad de tomar conciencia, de hacer un cambio radical, de entender que igual que nuestras decisiones irresponsables nos han traído hasta aquí, nuestras decisiones responsables pueden traer las soluciones que nos ayuden a todas las personas a hacerle frente de forma solidaria.

NECESITAMOS:
1.- Una ciencia abierta para no dejar a nadie atrás.

2.- Acercar la información científica a la ciudadanía para que todas podamos comprender los procesos, los resultados y sus consecuencias.

3.- En un mundo responsable y solidario, la ciencia abierta puede ayudarnos a solventar las desigualdades sociales y los desafíos económicos que nos amenazan.

4.- Y desde la ciencia podemos y debemos aportar soluciones a los desafíos medioambientales, y poner freno a la sexta extinción masiva de especies.

De modo que hoy no es un día cualquiera, es un día importante para recordarnos que podemos ser el cambio que queremos ver en el mundo.

 

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